QUIROMASAJE




El quiromasaje es un método de valoración manual (mediante la palpación perceptiva), aplicado sobre el cuerpo y trasmitido por la presión mecánica de las manos sobre los diferentes tejidos del cuerpo humano, que tiene, a su vez, efectos reguladores sobre el dolor, la sensación de energía, los estados de ánimo, el cansancio y en general sobre la Psique.
Se basa en la utilización de una combinación de movimientos técnicos denominados maniobras. Generalmente el contacto se ejerce de un modo progresivo y extenso al principio para ir centrándose en las áreas más limitadas y tensas conforme progresa el tiempo, de igual modo las maniobras se aplican de menor a mayor intensidad siendo la intensidad media y media-alta las más habituales, se suele terminar con una intensidad suave.

Estas maniobras de masaje sirven tanto para tratar y prevenir malestar como para darse un respiro tras un día, una semana, meses… de acumulo tensional. Se dirigen a aliviar o a hacer desaparecer la tensión muscular (por alteraciones posturales, falta de tono, estados de tensión muscular hipertónica…)
El masaje mejora el funcionamiento de las articulaciones, aumenta el riego sanguíneo, favorece los movimientos peristálticos del colon, incrementa el drenaje de fluidos (linfa y sangre), optimiza el funcionamiento de los órganos y el transporte de oxígeno en la sangre.
A continuación se especifican los principales efectos:
Fisiológicos-higiénicos: proporciona mayor vigor al organismo y alivia el cansancio.
Preventivos.
Terapéuticos: en el momento en que el masaje proporciona apoyo humano, relajación y bienestar, ayudando en la recuperación y el mantenimiento de la salud se convierte, aun sin pretenderlo, en un acto terapéutico.
Estéticos-higiénicos: al movilizar la piel se provoca un efecto mecánico de arrastre o limpieza de está.
Psicológicos-anímicos: el contacto de la mano experimentada proporciona calma, seguridad y confort a la persona, le proporciona relajación, a la vez que regula y alivia la tensión psicofísica.
Deportivos: mejora el rendimiento y cuidado de la musculatura. Se aplica con la finalidad de alcanzar una puesta en forma óptima, prevenir y evitar lesiones así como acelerar la rehabilitación de las mismas.
Regula la función: el masaje ayuda a mejorar la capacidad de autocuración de nuestro cuerpo.