PH y Biocuántica




Esta técnica recibe su nombre del principio holográmico que se basa en que cada parte contiene el todo, principio que se refleja en el hecho de que cada célula contiene, en su ADN, toda la información para la reproducción correcta del ser humano.
La PH conecta los campos energéticos de la persona  para que interprete correctamente la información que llega del exterior. Ya que se basa en que la materia y la energía del cuerpo forman una globalidad.
Organiza el funcionamiento del organismo y optimiza el flujo de su bio-energía a la vez que nos desvela la información sobre los estados emocionales o psicológicos por los que está pasando el cliente y la dirección que necesita seguir.
La P.H. pone en relación lo funcional, lo bio-energético y lo psico-neuro-lingüístico del sujeto en sus procesos en cada sesión.

El protocolo de acción con el cliente incide en la organización de las defensas, recursos y salud del cuerpo, así como en la comprensión de su estado, dirección, objetivos en la vida y su situación en el mundo.
Se trata de devolverle al cuerpo su referencia interna, cosa que no le puede dar ningún fármaco o sustancia diferente a él mismo.
Cómo se aplica: Se toma el pulso de la persona (p.ej.; cuando nos hacemos un Electrocardiograma, salen unas ondas que vienen de nuestros latidos del corazón, aquí tratamos con la onda gravitacional), siendo esta onda gravitacional una energía que no se ve, pero se siente.
En el circuito u organigrama con el que se trabaja están contenidos todos los conceptos, órganos, tendencias mentales y físicas y los espacio-tiempos que un ser puede asimilar a lo largo de su vida pre y post nacimiento.
En cada sesión el organismo escoge “viajar” a un momento de la vida del sujeto con el desorden causado en el instante elegido.
La técnica mide los niveles energéticos del individuo y sirve para modificar aspectos que pueden llegar a generar procesos patológicos en el sujeto. Durante la sesión el cliente se serena, se relaja y obtiene  una sensación de calma y tranquilidad.
El facilitador solo sigue el ritmo del cambio de vibración en la arteria que emite la persona en la camilla, y, a través de este y con el protocolo específico, va separando los filtros que la persona necesita; estos se colocan en su lugar correspondiente y pasa la información a través del fotón, que sería como decir del átomo a la célula.
FUNCIONA, PERO ¿CÓMO?
La PH se realiza a través de la medición del pulso. Se registra en éste, además del paso de la onda sanguínea, otra onda vibratoria en la pared arterial, producida al presentar los filtros de colores específicos por distintas zonas del cuerpo. Este material desprende una longitud de onda que toma contacto con el individuo.
El pulso tiene siempre un mismo ritmo y amplitud, y al acercar un color característico sufre una ampliación, alteración que nos lleva a seleccionar el filtro con precisión para, de este modo, corregir los mencionados desequilibrios y lograr así la armonización deseada.
Las células tienen una memoria y la composición de esta memoria se explica, se diagnostica y se trata mediante la PH.
Con este conocimiento del programa celular, así como de las conexiones que éste tiene con el exterior, el profesional de PH puede discernir el tipo de energía que emitimos y recibimos, observando si la disfunción es interna o de conexión, y cómo le está repercutiendo. Este proceso se hace según dicta la energía del propio sujeto, cualidad especial de ésta técnica.
Pero ¿cómo discernimos el problema en su exactitud y lo tratamos en su globalidad?. Mediante una técnica de medida que se efectúa a través del pulso, el pulso tiene siempre un mismo ritmo y amplitud, y al acercársele un filtro característico sufre una ampliación, alteración que nos lleva a seleccionar el material con precisión.
Posteriormente estudiamos, gracias al esquema de los campos Morfogenéticos (Mapa del correcto funcionamiento de las energías en lo referente al cuerpo y su conexión externa) a qué zonas del cuerpo está afectando esta energía y qué  lleva al individuo a crear ese particular desequilibrio. Más tarde colocamos el filtro donde el propio pulso de la persona nos indica para lograr integrar esa energía / información y así desbloquear la situación con la liberación de toda la potencia curativa que permanecía estancada mientras el problema aumentaba.
Tal como demostró Yvonne Duplessis, unos corpúsculos especiales (de Rufini) de la piel permiten llevar el calor / información del color así como su energía electromagnética y gravitacional al cerebro, pasando y equilibrando los conductores energéticos del cuerpo, logrando así de la actividad cerebral un mecanismo holográmicamente más eficaz.
Podemos estudiar y tratar a través del pulso y de la piel todas las reacciones o energías, armónicas y disarmónicas.
La PH o Psiconergética Holonómica llega a descubrir y comprender LA CAUSA de una patología, accediendo a los mecanismos íntimos de la memoria consciente e inconsciente.
El cliente que se ayuda a si mismo.
El tratamiento consiste en efectuar todo aquello y sólo aquello que el pulso del sujeto indica: él indica su propio tratamiento. Corregida así su memoria celular, variamos “la causa” de la disfunción a dicho problema. Es por eso que muchas personas utilizan la PH como un camino para desarrollar la propia noción de libertad, puesto que es un medio para deshacernos de los condicionamientos y acercarnos a la libertad de la acción incondicionada; porque libera al cuerpo de los desequilibrios inscritos por las vivencias adquiridas en los momentos críticos: útero materno, nacimiento, relaciones primeras de la niñez y adolescencia.
La PH nos ayuda a encontrar por nosotros mismos el mejor camino, realizando los cambios de actitud necesarios para vivir dentro de un concepto de buena salud física, mental y espiritual.
Tras la sesión el organismo reestructura la información sin necesidad de que el cliente haga nada de manera consciente.
Está indicada en toda clase de afecciones orgánicas o psíquicas, ya que la corrección de la causa patológica es de una gran eficacia para resolver dichas problemáticas.
Es compatible con la Medicina Alopática y con otras diversas terapias y medicinas energéticas (Homeopatía, Acupuntura, etc.).
Es adecuada también para todas aquellas personas que deseen efectuar un proceso de evolución interior.
Sus beneficios se notan a nivel físico, orgánico, emocional y psíquico, generando bienestar y serenidad.
BENEFICIOS:
Con la PH el ser humano aprende a relacionarse correctamente con su ambiente, a no vivir desde la insatisfacción y la angustia que provocan los sentimientos de rechazo o la búsqueda irracional de aceptación, comprensión o valoración. Aprende así a vivir desde su propia naturaleza interior.
Encontramos un sentido de salud para el cuerpo mediante el equilibrio energético y un sentido de salud interna al ofrecernos la clave para interpretar los acontecimientos que nos ocurren, adquiriendo las informaciones y elementos necesarios para vivir más correcta y satisfactoriamente.
Encontrarán avances notables aquellas personas que se acercan por múltiples síntomas a las consultas de profesionales de la medicina oficial y de las medicinas alternativas en el doble aspecto psicológico y físico.
• Dolores inespecíficos, dificultades con las defensas y con el sueño, depresiones, los diferentes tipos de estrés, alergias, la recuperación tras operaciones, etc.
• Malestares musculares, hormonales, dérmicos, óseos, …etc
• Procesos diversos en el embarazo y recuperación tras el parto, la lactancia etc., así como en los procesos de búsqueda de maternidad; muchas parejas que no podían quedarse embarazadas ahora son padres, se debe además de por otros factores a que La Hipófisis, la glándula que regula las hormonas a través del hipotálamo, se reequilibra regulando las tensiones, nervios, stress, y esto facilita los procesos de fecundación.
• En los niños para los diversos conflictos relacionados con la hiperactividad, déficits de atención, falta de concentración, problemas de relación, etc.
• Excelente sistema para sintonizar a las personas cuyo trabajo es de índole creativa: escritores, diseñadores, pintores, compositores, actores, etc.
• En los procesos de aceptación y comprensión de la realidad de las diversas situaciones de la vida.
• Para quienes desean orientación en su vida personal, familiar o laboral, así como para quienes trabajan por expandir y profundizar su camino espiritual.